El Sr. Miyagi y Nueva York

Ayer me encontré con el Sr. Miyagi en el metro de Barcelona.

No estoy en tratamiento ni nada por el estilo, aunque así a primera vista pueda dar lugar a que penséis esto.

La cosa fue así. Bajaba por las escaleras del metro cuando vi al Sr. Miyagi (o a su doble) intentando bajar en un carrito endeble un fardo con miras de pesar unos 200 kilos aproximadamente. Como era de esperar el pobre hombre estaba atascado en las escaleras y empujada por un repentino golpe divino en la espalda me dispuse rápidamente a echarle una mano, luego fueron dos y el final lo rematé con un crujido en las dorsales que me dejó hecha un cuatro, pero una no ve todos los días a un hombre sabio así que no importa, de cabeza!

Y no me arrepiento para nada porque seguido a este pequeño incidente vino una conversación maravillosa sobre la ciudad de Nueva York, que aunque no tenga que ver el tocino con la velocidad a veces empiezas hablando de lo mal que funcionan los ascensores para acabar con un guía improvisado el día en que me decida a ir al Empire State.

El fardo ( que no el Sr. Miyagi ) venía de NY y ahora que lo pienso pues me vi profundamente absorbida sobre todo lo que se puede hacer gratis allí, los museos y lo importante que es ir una vez en la vida, tal vez lo que había dentro era un cadáver, aunque mira, no importa, cada uno es dueño de lo que quiere ir transportando por la vida.

Acabamos la conversación apuntando su número de teléfono fijo para los días que él estaría por Barcelona para hablar un poco más.

¿Qué es más raro, que me diera un teléfono fijo o que estuviese rememorando eso de “dar cera, pulir cera? Y es que para más INRI, VIVE SIN TELÉFONO MÓVIL!!!!!!!!!!!

Lo cual no hace más que confirmarme que es la pura reencarnación de aquel hombre tan entrañable que nos ha dejado tanta huella en nuestra niñez…

Llevo dándole vueltas a si llamarlo o no, pero algo me dice que esta historia acabó donde debía acabar y que fue un encuentro súper afortunado!!

 

4 thoughts on “El Sr. Miyagi y Nueva York

    1. miyosentipensante

      Tal vez me lo encuentre en Nueva York por casualidad. Pensaba que me daría por limpiar los cristales hoy pero no ha sido así!

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